miércoles 25 de febrero de 2009

Pobre dedo.

Aquí de nuevo. Fácilmente he olvidado este medio que tanto me ha servido en algunas ocasiones para plasmar lo que he sentido. Y es que, cuando las cosas nos van bien solemos mandar a la cama a aquello que hemos usado en otros tiempos para escupir nuestras miserias personales.

¿Para qué usamos nuestro dedo meñique?. Muchos principalmente para vaciarse la nariz pero por regla general solemos olvidarnos muy mucho de el. Cuando tenemos la mala fortuna de aniquilarlo con una puerta de ascensor psicópata o un cuchillo demasiado afilado es cuando lloramos por el, el resto del tiempo, mientras no duela y no se caiga bien está.

Me da miedo volverme a pillar el dedo cuando en estos momentos tendría que pararme a vivir el momento sin pensar en ningún ascensor.

domingo 21 de diciembre de 2008

Imperfecciones amorosas

Llegamos al amor no cuando encontramos a la persona perfecta, sino cuando aprendemos a creer que una persona imperfecta es totalmente perfecta.

domingo 30 de noviembre de 2008

Poeta Arjona

No se acaba el amor solo con decir adiós hay que tener presente que el estar ausente no anula el recuerdo ni compra el olvido ni nos borra del mapa el que tu no estés no te aparta de mí entre menos te tengo mas te recuerdo aunque quiera olvidarte estas en mi mente y me pregunto 1000 veces ¿Por qué es tan cruel el amor? que no me deja olvidar que me prohíbe pensar que me ata y desata y luego de a poco me mata me bota, y levanta y me vuelve a tirar ¿Por qué es tan cruel el amor? que no me deja olvidar porque aunque tu ya no estés se mete en mi sangre, y se va de rincón en rincón arañándome el alma y rasgando el corazón ¿Por qué es tan cruel el amor? No se acaba el amor Solo porque no estas No se puede borrar así por así nuestra historia Seria matar la memoria y quemar nuestras glorias ¿Por qué es tan cruel el amor? que no me deja olvidar que me prohíbe pensar que me ata y desata y luego de a poco me mata me bota, y levanta y me vuelve a tirar ¿Por qué es tan cruel el amor? que no me deja olvidar porque aunque tu ya no estés se mete en mi sangre, y se va de rincón en rincón arañándome el alma y rasgando el corazón ¿Por qué es tan cruel el amor? ¿Por qué es tan cruel el amor? que no me deja olvidar que me prohíbe pensar que me ata y desata y luego de a poco me mata me bota, y levanta y me vuelve a tirar.

sábado 29 de noviembre de 2008

Sólo sé que nada sé

Becquer;

Saeta que voladora cruza arrojada al azar, y que no se sabe dónde temblando se clavará;
hoja que del árbol seca arrebata el vendaval, sin que nadie acerte el surco donde al polvo volverá.
Gigante ola que el viento riza y empuja en el mar y rueda y pasa y se ignora que playa buscando va.
Luz que en cercos temblorosos brilla próxima a expirar, y que no se sabe de ellos cuál el ultimo será.
Eso soy yo que al acaso cruzo el mundo sin pensar de donde vengo ni a dónde mis pasos me llevarán.

lunes 24 de noviembre de 2008

La llave del acto imbécil.

De vuelta, con Becquer:

Cruza callada y son sus movimientos
silenciosa armonía;
suenan sus pasos, y al sonar recuerdan
del himno alado la cadencia rítmica.

Los entreabre, aquellos ojos
tan claros como el día,
y la tierra y el cielo, cuando abarcan,
arden con nueva luz en sus pupilas.

Ríe, y su carcajada tiene notas
del agua fugitiva;
llora, y es cada lágrima un poema
de ternura infinita.

Ella tiene la luz, tiene el perfume,
el color y la línea,
la forma, engendradora de deseos,
la expresión, fuente eterna de poesía.

¿Que es estúpida?... ¡Bah!, mientras, callando
guarde obscuro el enigma,
siempre valdrá, a mi ver, lo que ella calla
más que lo que cualquiera otra me lo diga.

sábado 8 de noviembre de 2008

Gran Neruda

Pablo Neruda:
Puedo escribir los versos más tristes esta noche
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: “La noche está estrellada,y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.”
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos. La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería. Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche. Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella. Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla. La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos. Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca. Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles. Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise. Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos. Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero. Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos, mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa, y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.

viernes 24 de octubre de 2008

Lo que algún día acaba.



Incomprensión. Resignación. Falsa indiferencia. Optimismo, pensamos que aún tenemos oportunidad de recuperar lo perdido y que podemos enamorar de nuevo. Negación. Exageración. Odio. Espina. Desconfianza.

“Te quiero como amigo/a”, “No quiero hacerte daño”, “Necesito tiempo para pensar”, “Con el tiempo quién sabe”.. Respuestas, cuchillos que nos lanzan pensando que es la mejor forma de decir que has dejado de interesar. ¿Pero quién controla sus sentimientos?, no podemos forzarnos a algo que no queremos, a algo que sabemos no tener en la “patata” en ese momento. Para que ser hipócritas?, para que hacer daño gratuito?.

No podemos odiar a alguien que nos rechaza o que se va de nuestro lado. Debemos, simplemente, intentar comprenderle. Servidor aún no lo ha conseguido pero viva predicar con el no-ejemplo. Lo que pudo ser y no fue. Lo que fue y lo que ya no será. ¿Por qué lo ha hecho? ¿no éramos felices?.. ha sido mi culpa. Si, hemos llegado al punto donde todos nos auto culpamos por el “the end”. Buscamos fallos, recalcamos nuestros defectos y nos llamamos imbéciles un par de veces hasta hundirnos por completo pensando que nosotros lo hemos destrozado todo. En algunos casos, en este tramo del pasaje y si quién nos ha dejado no está con otro, recurrimos a la famosa segunda oportunidad. “Cambiaré”, “me he dado cuenta de mis errores”, “lo siento”, “perdón”, “te sigo queriendo”, y al fin “dame una segunda oportunidad”.

Todo lo que empieza, acaba. Todo lo que sube, baja. En otro tiempo me gustaba pensar que existía el amor eterno, me gustaba ilusionarme con esos romanticismos pasados ahora de moda y por los que nadie da ya un mísero duro. Únete al enemigo si no puedes contra el. Ahora me ha tocado pensar de forma real y acorde al tiempo, los cuentos de felicidad donde todo el mundo acaba comiendo perdices quedan reservados a disney. Ni medias naranjas, ni amores eternos. Un continuo picoteo con el cual el corazón se va deleitando, vamos creyendo llenarlo con la persona, nos enamoramos en falso cuando quizás nunca de verdad lo hemos hecho. Sé inteligente, amigo mío, manda al cuerno viejos y arcaicos valores que no van a volver más. Disfruta de esa vida de la que todos sabemos solo dura dos días. No te pares a llorar las ausencias, llénalas con presencias. No caigas en la desgracia de guiarte por el corazón y déjate llevar por el instinto. Vuelve a ser un animal y piensa sólo en ti. Llegarás lejos de esa manera, hazlo al menos por quién no es capaz de ello.